Los Sex Pistols han reaparecido en España durante el recientemente celebrado Festival Summercase después de 30 años de su desaprición. Este tipo de reapariciones siempre levantan polémica y dividen al público en fans incondicionales y detractores por considerar que la banda renuncia a sus orígenes. Yo, personalmente, opino que cada uno es libre de hacer lo que le venga en gana.
Pero el motivo de este post, no es cultivar ese tipo de polémica, sino reflexionar de qué forma evolucionan ciertas tendencias desde sus orígenes hasta transcurridos unos años.
El Punk es un claro ejemplo de ello: El témino inglés Punk tiene un significado despectivo que significa “vago”, “despreciable”, “basura”, “escoria” . La forma originaria del punk era una forma expresionista de transgresión, buscando liberarse de los corsés estéticos y de la opresión, de la autoridad y en no estar de acuerdo en la sociedad convencional, así como de los estigmas sociales. El punk original no daba explicaciones y buscaba incomodar a lo establecido chocando, ofendiendo y molestando, siendo siempre lo “políticamente incorrecto” y lo opuesto al buen gusto, la moral y la tradición. En un primer momento era básicamente una serie de actitudes de transgresión estética y musical (en la vestimenta, el peinado, etc.), aparejadas a una serie de comportamientos de disconformidad cotidiana, que se fueron acentuando.
Sin embargo, en la actualidad el Punk se ha quedado reducido a un estilismo adueñado por las clases más altas de la sociedad que se divierten vistiéndose con modelitos punk de marcas prestigiosas, poniéndose piercings y tatuajes, moldeándose crestitas en su peinado y asistiendo a conciertos de Pignoise o Avril Lavigne.
Ya te digo, lamentable…
Escrito por toniaguilar 
